La historia de Oricelda Mosquera retrata la lucha, resiliencia y fortaleza de una mujer afrodescendiente originaria de Esmeraldas que, a causa de la violencia y las pandillas, tuvo que migrar junto a su familia en busca de una vida más segura y digna. Con una mochila llena de sueños y esperanza, llegó a Imbabura enfrentándose a la discriminación, el rechazo y las dificultades de empezar de nuevo lejos de su tierra.
Desde muy joven, Oricelda encontró en la organización comunitaria una herramienta para transformar realidades. Motivada por las necesidades que vivió en su infancia y por el deseo de construir un mejor futuro para su hija y su comunidad, ha dedicado gran parte de su vida al trabajo social y al fortalecimiento de la comunidad afrodescendiente migrante.
A través de la unión, la empatía y la organización colectiva, ha logrado impulsar importantes cambios en su sector, como la construcción de viviendas, el mejoramiento de calles y la integración social entre vecinos. Su liderazgo ha convertido a la comunidad en un espacio más fortalecido, donde las personas trabajan juntas para alcanzar objetivos comunes.
Esta historia muestra cómo la migración, la resistencia y el trabajo comunitario pueden convertirse en una fuerza capaz de transformar el dolor en esperanza y construir nuevas oportunidades desde la solidaridad y la cohesión social.
